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Instituciones públicas venezolanas ocupan el último lugar del ranking mundial de Harvard

En un estudio del Foro Económico Mundial y la Universidad de Harvard, el país ocupa el último lugar, en un ranking de 75 naciones, en cuanto a la independencia del poder judicial y su autonomía en relación con el Gobierno o terceras partes

No es un hecho fortuito que en materia de competitividad Venezuela ocupe el puesto 61 de un lista de 75 países, según el Latin American Competitiveness Report elaborado por un grupo de académicos dirigidos por Klaus Schwab, presidente del Foro Económico Mundial, y Jeffrey Sachs, director del Centro Internacional de Desarrollo de la Universidad de Harvard. De acuerdo con el estudio, lo que arrastra al país hacia el foso del ranking –como si fuera un peso de 1.000 toneladas– es la debilidad de la institucionalidad gubernamental, que se presenta como impedimento para un desarrollo más competitivo de la Nación.

“Al ubicarse en el puesto 61 del índice global de países, Venezuela se encuentra en el rango promedio de la región en los indicadores que registran el ambiente macroeconómico y de la tecnología. Sin embargo, la calificación es pobre en lo que a instituciones públicas se refiere”, se indica en la investigación. Los empresarios locales tienen una fuerte percepción negativa sobre el país, específicamente en lo que se refiere al tema de los sobornos, la evasión fiscal y el crimen organizado dentro de la estructura del Estado. Esto, según el reporte, conduce al desventajoso escalafón en la lista.

Hay dos características que según la investigación se deben destacar en el caso venezolano: primero, que el país no se encuentra en los mejores lugares del ranking en cuanto a la estabilidad institucional, pues el estudio recoge que los miembros del sector privado consideran que los cambios políticos y legales de los últimos cinco años han mermado la capacidad para planificar hacia el futuro. En segundo término, Venezuela logró el último puesto entre todos los lugares estudiados en cuanto a la independencia del sistema judicial.

“Hay una percepción compartida de que tanto el Gobierno como terceras partes pueden influir ilegalmente sobre las decisiones emitidas por los tribunales”, se indica en el documento.

Aplazado en imparcialidad
Los investigadores evaluaron con una clasificación del 1 al 7 la independencia de los jueces y magistrados en la resolución de disputas. El sistema local obtuvo un puntaje de 1,7, por debajo de los otros 20 países de la región latinoamericana, incluidos Bolivia, Perú, Honduras, Ecuador, Nicaragua, Guatemala, Paraguay y Argentina. El país que mejor salió parado en esta categoría fue Uruguay, con un puntaje de 5,3, seguido por Costa Rica con 5,1. En el ranking global de 75 países, Venezuela se ubica en el puesto 71 en cuanto a las leyes y el respeto por la propiedad privada. Esto debido a los siguientes parámetros:
* Cuando se analizó si los funcionarios gubernamentales son neutrales al momento de ejecutar la política de otorgamiento de contratos, el país ocupó el lugar 61.
* En cuanto a la autonomía que pueda tener el poder judicial con respecto al Gobierno u otras partes litigantes, Venezuela está al final de la lista, en el escalón 75.
* El estudio hizo un sondeo entre el sector privado local para consultar si los activos financieros y las riquezas se encontraban bien protegidas por las legislaciones vigentes y los resultados dejaron al país en el puesto 65.La corrupción aparece como un freno para el desarrollo competitivo. La investigación revela que el país ocupa en este aspecto el puesto 61 en la clasificación, por detrás de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Jamaica, México, Panamá, Perú, y Trinidad y Tobago.

Venezuela tiene el número 64 en lo que se refiere a los sobornos asociados con los permisos para importaciones y exportaciones, y se le otorgó el mismo puesto de la lista en los pagos ilícitos para evasión fiscal. El área de recaudación tributaria es motivo de preocupación para quienes elaboraron el estudio, pues señalan que en este punto sólo Chile se destaca, mientras que Argentina, Guatemala, Bolivia y Venezuela son casos críticos. “Las altas alícuotas de los impuestos, la cantidad de exenciones y los complejos códigos fiscales, pueden estar contribuyendo al problema de recolección impositiva”, se explica en el reporte.

Mejores lugares De acuerdo con el trabajo elaborado por los investigadores del Foro Económico Mundial y de la Universidad de Harvard, entre 75 clasificados, Venezuela se encuentra en el puesto 47 en cuanto a la estabilidad macroeconómica del país. “Aunque la inflación ha venido cayendo durante los últimos años, la economía nacional se mantiene con un alto grado de volatilidad, debido a que sigue siendo estrechamente dependiente del ingreso petrolero, por lo que los indicadores macro son igual de inestables que el mercado energético global”, se indica en el informe. Los expertos concluyen que el producto interno bruto y las finanzas públicas fluctuarán de acuerdo con el precio de exportación del crudo y las decisiones que tome la Organización de Países Exportadores de Petróleo. A pesar de que en el plano de los indicadores macroeconómicos el reporte se sostiene básicamente sobre información del año 2000, se pueden destacar un par de aspectos.

El mejor lugar que logró Venezuela en la lista de 75 países se refiere al nivel de gasto gubernamental en relación con el PIB, al lograr el puesto 9 de la clasificación. Esto se debe al fuerte ritmo de desembolsos anuales que estipula en su presupuesto ordinario el Ejecutivo, que asciende a 26 billones de bolívares aproximadamente para 2002 (sin incluir los créditos adicionales otorgados o por otorgar). Asimismo, el país ostenta el escalón 25 en cuanto a los ahorros dentro de la nación como porcentaje del producto interno bruto, que en el año 2000 se ubicaba en 25,8 puntos del PIB.

El tamaño del mercado venezolano también quedó destacado en la investigación académica de la universidad de Harvard, pues se ubica en el escaño 33 de 75 posibles, al registrar para 1999 un producto interno bruto de 102,2 millardos de dólares. El primer lugar de este segmento pertenece a Estados Unidos, con 915 millardos de dólares, mientras que el último puesto se le otorgó a Nicaragua, con 2,2 millardos de dólares.

La plaza latinoamericana más grande es Brasil, que se ubica en el puesto 8 de la lista con 751 millardos de dólares. Está seguido por México en el número 11, con de un PIB de 483 millardos de dólares.

Brecha y enfermedad
La calidad del sistema educativo público queda como una tarea pendiente del Ejecutivo, pues en este punto Venezuela ocupa el puesto 72 de los 75 posibles en el estudio que publicó el Foro Económico Mundial junto con la Universidad de Harvard.

En el ámbito regional, el país se ubica sólo por encima de Bolivia y Guatemala. Se considera que Perú, Ecuador, El Salvador, Colombia y Honduras tienen mejor calidad en la enseñanza gratuita financiada por el Estado.

“Aunque la contratación de terceros en Venezuela es alta en comparación con el resto del continente, los resultados de la investigación señalan que la calidad percibida en las escuelas y liceos públicos es bastante baja. Además existe una creciente brecha en la clase de educación que reciben los estudiantes de las clases ricas y los de los sectores pobres de la población”, explica el Latin American Competitiveness Report. Esto se puede relacionar con los resultados que se obtuvieron al analizar la percepción de los empresarios sobre la competencia de los funcionarios públicos, categoría en la que Venezuela también se sumerge en el último lugar de la lista.

La investigación también evaluó el sistema gubernamental de salud para la población. Con excepción de Costa Rica y Uruguay, en este aspecto los países de la región no quedaron bien posicionados dentro del ranking, pero el estudio considera problemático que existan cuatro naciones latinoamericanas ubicadas por debajo del puesto 70: Guatemala, Nicaragua, Honduras y Venezuela.

Cuando se estudió la capacidad de reacción para controlar plagas y enfermedades contagiosas, el sector de salud local logró el escalón 69.
“Si combinamos ambas informaciones, podemos concluir que hay un número de países en zonas tropicales que presentan serias deficiencias en sus sistemas hospitalarios, lo cual seguramente implicará altas pérdidas de vidas o la reducción del tiempo de supervivencia esperado, con la posterior disminución del capital humano”, indican los académicos.

En el informe se advierte que el incremento en la permanencia de las enfermedades infecciosas en todo el mundo es una gran amenaza para la vida y el desarrollo económico en estas naciones. “Algunas de ellas son muy pobres para encargarse de estos problemas y deberían recibir donaciones de gobiernos más ricos; pero otras (como Venezuela) tienen niveles medios y altos de ingreso de capitales, por lo que deberían ser más eficientes en la colocación de los recursos públicos y privados”, se concluye en la investigación.

Vladimir Hernández Lavado
El Nacional
21 de Julio de 2002